Depilación láser

19 de Noviembre de 2015

La duración de una sesión de depilación láser puede variar desde unos pocos minutos hasta una hora o más, dependiendo del tamaño del área que queramos tratar. Un área pequeña, como el labio superior, sólo llevará unos minutos mientras que un área grande, como la espalda, puede requerir de varias horas para librarnos del vello definitivamente.

Como el funcionamiento del láser se basa en su actuación sobre los folículos que están activos, puede que requiramos más de un tratamiento para ir desactivando los folículos que van activándose y entrando en fase de crecimiento.

Para conseguir una reducción del vello del 80-90% se necesitan entre 4 y 8 sesiones, que suelen administrarse de mes en mes. Entre una y otra sesión algo de pelo volverá a crecer porque algunos folículos habrán entrado en su fase de crecimiento. Al estar activos, el láser podrá actuar sobre ellos en la siguiente sesión. De esa manera, gracias a las múltiples sesiones te asegurarás de que todo el vello de esa zona ha sido sometido al tratamiento con láser.

Asimismo, es posible que necesites algunas sesiones de mantenimiento anuales o semestrales, que te ayudarán a mantener los resultados ideales.

El tratamiento con láser sólo produce una sensación de hormigueo que normalmente es tolerada sin dificultad por la mayoría de los pacientes. Además, se suele utilizar un sistema de enfriamiento que reduce la sensibilidad de la zona a tratar antes, durante y después del tratamiento. Sin embargo algunas zonas son más sensibles que otras. Durante todo el tratamiento debes llevar gafas protectoras que protejan tus ojos de una exposición accidental a la luz del láser.

Al acabar la sesión, la piel tratada puede presentar hinchazón o un aspecto enrojecido, que será leve y desaparecerá en un breve periodo de tiempo en la mayoría de los pacientes, aunque esto depende de la extensión del tratamiento y del tipo de piel.